
El acceso al empleo y el desarrollo de condiciones laborales en igualdad son elementos estratégicos para que las mujeres alcancen mayores cotas de autonomía e independencia y, en esa medida, provoquen otros cambios favorables ala igualdad. Para ello es necesario detectar las posibles desigualdades que se producen en las organizaciones y poner en marcha las medidas necesarias para avanzar en su eliminación.